Para los ejecutivos de primera línea de las empresas actuales es muy valorado el desarrollo de carrera previo que hayan tenido los postulantes. Deben demostrar estabilidad en sus trabajos anteriores, idealmente en empresas de alto nivel, alta formación profesional (no necesariamente postítulos, sino cursos, estudios y especialización), trayectoria laboral ascendente de cargos de menor a mayor responsabilidad, junto con un liderazgo eficiente avalado por los resultados obtenidos, los que deben ser comprobables.
Asimismo, el dominio "a lo menos" del idioma Ingles es algo fundamental.
El tener experiencia en otros mercados (otro país) es también una ventaja muy valorada.
Por ello se busca ciertos perfiles de candidatos para ciertos cargos.
En general los patrones de personalidad que se repiten en altos ejecutivos exitosos son el manejo de la incertidumbre, capacidad de trabajo en equipo, tolerancia y adaptabilidad al cambio, empatía y liderazgo con sus colaboradores y clientes, alta motivación de logro y compromiso con la empresa a la que se insertan.
El poseer estudios de postgrado puede ser una ventaja para ciertos cargos, sin embargo no es restrictivo ya que se le da mayor peso a la experiencia, desarrollo de carrera y resultados previos obtenidos. Por ejemplo, tener un magíster y no tener experiencia laboral puede ser contraproducente.
Puede asimismo ser conveniente incluir pasatiempos, hobbies, deportes y otros temas de desarrollo personal relevante, ya que las empresas valoran hoy cada vez más las “habilidades blandas” que se pueden ver reflejados en esa área.